Ahorrar energia en la construccion una obligación

Ahorrar energía en la construcción

Publicado por nanoim | industria de la construccion

Ahorrar energía en la construcción está alineado con el objetivo de conseguir un mejor comportamiento medioambiental del edificio. Hoy en día y debido al calentamiento global, en todo proceso constructivo, ya sea de edificación, rehabilitación o demolición, han de emplearse medidas y técnicas que minimicen el consumo energético. Repasémoslas con motivo de la celebración, cada 21 de octubre, del Día Mundial del Ahorro Energético.

 

Ahorrar energía es ya una cuestión de emergencia para todos. Estamos ante un momento clave para la humanidad. Todo lo que hagamos ahora para frenar el calentamiento global, la sequía y la escasez de alimentos, entre otros problemas globales, puede determinar nuestro futuro.

Por lo que respecta a la industria de la construcción, ésta supone en Europa un 40% del consumo energético total. Y, además, genera de forma importante, residuos y emisiones, y utiliza un tercio del agua consumida.

Así las cosas, ahorrar energía en la construcción es, sin duda, una obligación.

El presente del sector pasa, por tanto, por la eficiencia energética. Entendida como la optimización de los procesos de consumo de energía, la producción y utilización de fuentes 100 % verdes, esto es, energías renovables y el aumento del reciclaje.

Pero, para empezar desde ya tenemos a nuestro alcance una serie de sencillas medidas y técnicas para minimizar el gasto energético, por ejemplo, en una nueva construcción.

Ahorrar energía en la nueva construcción

La aplicación de estas medidas y técnicas para minorar el consumo energético en una construcción nueva parte del momento mismo en que se decide su orientación y diseño.

Determinar la ubicación y disposición del edificio no es una cuestión baladí. Tampoco lo es diseñarlo.

Así, mucho antes de iniciarse cualquier nueva obra es fundamental valorar su orientación.

El edificio puede orientarse hacia el sol para aprovechar el máximo tiempo de luz y calor posibles, y sacarle así rendimiento a la energía solar. Esta técnica se conoce como diseño solar pasivo y consigue minimizar al máximo el consumo de energía.

Ahorrar energía desde el proyecto

También en la fase de proyecto y ya no solo de una nueva construcción, también de una rehabilitación o reforma, es importantísimo decidirse por materiales constructivos de baja energía o sostenibles.

Deberían prevalecer los materiales como la madera, el bambú, el cáñamo, el corcho, la celulosa y las pinturas naturales. Así como los elementos reciclables para optimizarlo y hacerlo más eficiente.

Asimismo, definir un buen aislamiento es clave para utilizar menos calefacción o aire acondicionado durante períodos con grandes contrastes de temperatura en el exterior.

El poliuretano o el corcho pueden ser dos de las opciones, materiales reciclables y  poderosos aislantes que ofrecen una gran durabilidad. Pero también existen otros materiales que actúan como aislante térmico y como hidrófugo.

Proceso responsable de construcción

Importante, igualmente, resolver antes de iniciar la obra la instalación de sistemas de energía renovable.

Tanto los paneles solares como otros sistemas eólicos o geotérmicos suponen ahorrar energía en la construcción y rebajan las emisiones del mismo.

Ahora bien, la puesta en valor de estas medidas ha de ir acompasada con un proceso de construcción responsable.

Debemos tratar de proteger el entorno de la obra, por ejemplo, del vertido de residuos peligrosos y/o accidentales. Y disponer, por qué no, de espacios específicos para tareas de corte que cuenten con sistemas de aspiración de polvo.

Y si además de todo esto, para la compra de materiales y elementos constructivos contamos con proveedores locales, “miel sobre hojuelas”.

No sólo habremos conseguido ahorrar energía en la construcción, sino que habremos apostado por el sustento económico y la creación de empleo local. Y porque, además, es una elección sostenible al minimizar el coste medioambiental de trayectos y envíos. 

Trucos para ahorrar energía

Hasta aquí lo que los profesionales podemos hacer para ahorrar energía en la construcción.

Hemos puesto a tu disposición una construcción eficiente. Ahora te toca a ti, por ejemplo, contratar unas tarifas eléctricas adecuadas e implementar una serie de buenas prácticas que aumenten la eficiencia energética de tu vivienda u oficina, de tus electrodomésticos, etc.

De hecho, los electrodomésticos suponen prácticamente la mitad del gasto energético en el hogar.

Si quieres ahorrar energía eléctrica en el uso de tus electrodomésticos, algunos trucos:

  • Lavadora: Utiliza programas de lavado en frío (consume mucha energía al calentar el agua) y úsala sólo cuando esté del todo llena.
  • Secadora: Empléala excepcionalmente. Sírvete del calor del sol y del viento para secar la ropa.
  • Lavaplatos: Utilízalo cuando esté lleno, o benefíciate de programas de ahorro o media carga cuando no lo esté.
  • Frigorífico: Es el electrodoméstico que más electricidad consume en el hogar. Ábrelo lo menos posible y por un periodo corto de tiempo (al abrir la puerta, baja la temperatura del aparato y su motor arranca para volver a enfriar). Colócalo lejos del horno y descongela en él los alimentos antes de hacer uso del horno o el microondas.
  • Congelador: Su temperatura ideal es de -15ºC. También, ábrelo en contadas ocasiones. No congeles todos los alimentos a la vez y manténlo lleno sin forzar su capacidad. Los congelados son una fuente de frío y ayudan al congelador a mantener su temperatura y gastar menos electricidad.
  • Horno: Úsalo sólo para cocinar, ni para descongelar ni mantener el calor de los alimentos. Evita abrir la puerta cuando esté en funcionamiento, pierde temperatura y su motor se pone en marcha de nuevo.
  • Microondas: Coloca los alimentos en trozos para aminorar el tiempo de cocinado y no lo abras antes de que termine la cocción.
  • Cocina: Si es vitrocerámica, desconéctala unos minutos antes de acabar de cocinar y el calor se mantiene.
  • Pequeños electrodomésticos (secadores de pelo, batidoras, tostadoras, planchas, etc.): Elígelos con distintas potencias para utilizar la necesaria en cada caso y desenchúfalos nada más usarlos.
  • Aparatos electrónicos (televisiones, reproductores de música o vídeo, etc.): Busca la forma de desconectarlos de la corriente, ya que suelen tener un sistema de apagado en ‘stand by’ que hace permanente el consumo eléctrico, aunque sea pequeño.

La etiqueta energética

A la hora de renovar los electrodomésticos es muy importante que tengas en cuenta su consumo de energía. No todos consumen lo mismo.

Para identificarlo de forma sencilla, en 1995, se creó la etiqueta energética. Desde entonces, su utilización es obligatoria, según normativa europea (Directiva 95/12).

En ella se expresan los niveles de consumo de energía de los aparatos mediante una letra que va desde la A (color verde) hasta la G (color rojo), estableciendo siete niveles.

En la actualidad, cuando la mayoría de los aparatos de un determinado tipo llega a la categoría A, se le añade a la escala hasta tres clases adicionales: A+, A++ y A+++.

Esta medida se estableció para fomentar el ahorro de energía y el desarrollo sostenible de dos formas:

  1. Animando a los consumidores a apostar por aparatos electrónicos más eficientes para reducir su factura eléctrica.
  2. Alentando a las empresas a invertir en el desarrollo y diseño de productos de bajo consumo.

Ahorrar energía en la iluminación

Aprovecha al máximo la luz natural. Es la clave para ahorrar energía a la hora de iluminar tu hogar o la oficina.

Lo ideal es combinarla con lámparas fluorescentes convencionales o compactas (de bajo consumo) o LED. Y no utilizar bombillas incandescentes o halógenas, las de mayor consumo.

Un consejo profesional: Para iluminar un espacio grande de forma eficiente, utiliza una sola lámpara de potencia alta mejor que varias de potencias más pequeñas.

Ahorrar energía en la climatización

La calefacción, los climatizadores y los aires acondicionados suponen otro de los principales gastos de electricidad de los hogares.

Si quieres climatizar tu casa de una manera sostenible y ahorrar energía:

  • Temperatura interior: La ideal en invierno, de 19 a 21ºC y en verano, de 22 a 26ºC. No te salgas de ahí.
  • Ventilación: Ventila a primera hora de la mañana y durante unos 10 minutos, no más.
  • Complementos para equilibrar la temperatura: El sol es tu gran aliado. Déjalo entrar en invierno y evita su paso en verano. En caso de poner cortinas, estores o similares, intenta que sean de un material traslúcido.
  • Ventanas: Pon doble ventana, ventana con doble cristal o ventanas con rotura de puente térmico. Ahorrarás el 25% de energía en calefacción y te aislarás del ruido exterior.
  • Persianas: Te ayudan a ventilar la casa en verano, bloqueando el paso del sol.
  • Aparatos para refrescar el ambiente: Usa el ventilador. consume menos energía que el aire acondicionado.
  • Aparatos para calentar el ambiente: Las calefacciones centralizadas de gas son las de menor consumo.
  • Suelo radiante: Si quieres una temperatura constante en todas las habitaciones.

Ahorrar energía en el agua caliente

El agua potable caliente que utilizamos, sobre todo, para usos sanitarios o de limpieza en baños y cocinas, el Agua Caliente Sanitaria (ACS), se obtiene, hoy por hoy, mediante dos sistemas:

  1. Instantáneo: La temperatura del calentador debe estar entre 41 y 42ºC. Evita bajar la temperatura del agua caliente mezclándola con agua fría, porque desaprovechas energía para calentar el agua. Y, en casas de más de un baño, no es lo más aconsejable. Necesita mucha energía para calentar las tuberías durante el recorrido.
  2. Acumuladores: Los eléctricos tienen un reloj para programarlos y ajustar su horario de uso. En general, son más apropiados para consumos puntuales y ahorran más energía que los sistemas de calentamiento instantáneo.

 

Estos son sólo algunos trucos, pero hay muchos más.

Ahorrar energía es relativamente fácil si sabes cómo. Aunque para conseguir el máximo ahorro, a la larga, necesitarás reformar tu vivienda o tu oficina.

Por el momento y para evitar gastos y males mayores a las generaciones futuras, la empresas constructoras nos estamos poniendo las pilas para ahorrar energía en la construcción. Nuestro objetivo, ahorrar gastos y emisiones.

Para ello, desde Nanoim, por ejemplo, aconsejamos a nuestros clientes potenciar el uso de materiales constructivos sostenibles y el reciclaje. También recomendamos optimizar tanto el consumo como la producción de energía, eligiendo fuentes renovables.

Solicítanos información a la hora de rehabilitar las fachadas y/o cubiertas de tu edificio, o a la hora de abordar la reforma integral de tu vivienda. En ambos casos, el ahorro de energía cobra cada día que pasa mayor importancia y trascendencia.

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