Grietas en tu casa o fisuras diferenciación

Grietas en tu casa, ¿por qué aparecen y cómo repararlas?

Publicado por nanoim | rehabilitacion de edificios

¿Grietas en tu casa? Que no cunda el pánico. Antes de analizar por qué han aparecido y valorar su gravedad, es importante saber si realmente son grietas o fisuras. Diferenciar unas de otras es importante.

Ambas son hendiduras de diferentes tamaños y grosores. No conllevan la misma gravedad ni implican las mismas consecuencias. Pero  es importante distinguirlas, para no errar en el diagnóstico y adoptar las medidas adecuadas.

Las grietas son aberturas que aparecen en diferentes elementos constructivos, tanto verticales como horizontales. Se presentan en fachadas, muros, tabiques, suelo o techos. Afectan a todo su espesor y, por tanto, a sus características constructivas.

Por su parte, las fisuras son agujeros que sólo afectan a la superficie o acabado externo del elemento en el que aparecen.

Las que dañan el revestimiento suelen estar causadas por factores como la humedad, el cambio de temperatura o por una incorrecta aplicación de yeso.

Estas afecciones no suponen ningún riesgo a nivel estructural, por lo que no son graves. Las consecuencias son simplemente estéticas, y tienen fácil y rápida solución.

Ahora bien, a partir de 0,5 milímetros de grosor, dejamos de referirnos a fisuras y empezamos a hablar de grietas.

De la mano de un arquitecto

Si las grietas en tu casa atraviesan el espesor del muro, son de tipo estructural. Éstas afectan a las propiedades constructivas del elemento. Y pueden menoscabar la estabilidad del edificio.

Este tipo de grietas deben repararse con urgencia. Pueden derivar en problemas aún más graves.

Echa mano de un arquitecto y éste, de un experto que aplique la solución y técnica adecuada.

Antes de acometer la reparación de las grietas, el experto analizará la patología y determinará su origen.

Un correcto diagnóstico le servirá para encontrar una mejor solución. Además le ayudará a poner freno a similares patología futuras en el edificio. De no hacerlo así, las grietas volverán a aparecer con toda seguridad.

Además, si tu vivienda forma parte de un bloque, es conveniente que te pongas en contacto con el presidente de la comunidad y con tus vecinos más próximos.

Se trataría de comprobar si estamos hablando de un caso aislado o si, por el contrario, existen grietas similares en otras viviendas.

Despejar esta incógnita les servirá a los profesionales para determinar, igualmente, la causa.

Causas, esfuerzos y diagnóstico

Tanto las grietas como las fisuras aparecen principalmente por dos motivos:

1.Bien porque se produce un esfuerzo de tracción en el interior del elemento constructivo. Es decir, dos fuerzas que actúan en sentido opuesto, y tienden a estirarlo sin poder soportarlo.

2.Bien porque se produce un esfuerzo de compresión dentro de un sólido deformable o medio continuo. Y que acaba por reducir las dimensiones del elemento constructivo, por chafarlo y aplastarlo.

Las causas más frecuentes que llevan a la aparición de estos esfuerzos:

• Cambios de temperatura de los elementos constructivos, lo que provoca dilataciones y contracciones en los distintos materiales.

• Deformaciones diversas en la cimentación o en la estructura del edificio.

• Cambios de humedad.

• Ausencia o escasez de juntas estructurales o de dilatación.

• Conexión de elementos con diferentes coeficientes de dilatación sin haber previsto una junta.

• Errores de proyecto o de ejecución.

• Empleo de materiales inapropiados, en mal estado o mal ejecutados.

Por lo tanto, para anular el motivo que ha hecho que la grieta aparezca, es necesario estudiarla. Más, es esencial realizar un primer y correcto diagnóstico del proceso patológico que ha originado la aparición de las grietas.

De esta manera, podremos buscar la solución correcta que garantice una reparación eficiente.

Para ello, será de utilidad evaluar las dos características fundamentales de las grietas: su inclinación y su profundidad.

Éstas nos darán información para averiguar el origen de las grietas en tu casa.

Inclinación, profundidad y tiempo

En el caso de que las grietas en tu casa tengan que ver con el asentamiento de la zona afectada, la inclinación de las mismas es de unos 45°.

En cambio, de tener como origen la dilatación térmica de los materiales empleados en la construcción, las grietas son horizontales o verticales.

Por lo que respecta a la profundidad de las grietas, las superficiales y que afectan a la fachada de un edificio son de carácter estético y no representan mayor gravedad.

Sin embargo, las grietas que atraviesan el muro son de tipo estructural y requieren resolver el problema a fondo y de forma inmediata.

En todo caso, la importancia o gravedad última de una grieta depende más de cómo afecta a la seguridad del inmueble que de su tamaño y profundidad.

Además, es muy importante tener en cuenta el factor tiempo.

Si las grietas en tu casa no aumentan de tamaño en años, no deberías preocuparte. Por contra, si lo hacen en poco tiempo es indicativo de que están vivas y hay que evaluarlas de inmediato.

Una vez realizado el diagnóstico se puede tomar medidas y buscar una solución correcta que garantice una reparación eficiente. Esta puede lograrse, por ejemplo, con técnicas de cimentación especiales.

Cimentaciones especiales

Las más utilizadas actualmente, el micropilotaje (micropilotes perforados o hincados) y la inyección de resinas expansivas o de lechada de cemento. Brevemente:

Los micropilotes perforados están compuestos de una tubería de acero recubierta exterior e interiormente por lechada de cemento. Es la más invasiva de las técnicas a aplicar. Llevan las cargas de la vivienda a capas profundas no afectadas.

La de los micropilotes hincados es una técnica menos invasiva. Consiste en hincar un tubo metálico en el terreno mediante un gato hidráulico, hasta superar una profundidad fuera de la zona afectada por las presiones o ‘esfuerzos’.

La menos invasiva de todas las existentes, la inyección de resina. Se realiza únicamente debajo de tu cimentación y, debido a su rápida reacción, su radio de acción es limitado no afectando a otros elementos.

Y, finalmente, está la inyección de lechada de cemento. Consiste en la inyección de cemento bajo la cimentación afectada. Es más invasiva que los micropilotes hincados e inyecciones de resina expansiva, pero menos que los micropilotes perforados.

No te preocupes. Las empresas especializadas aconsejarán a tu arquitecto la técnica más adecuada para atacar las grietas en tu casa. Y a partir de un presupuesto, tú decidirás.

Cómo reparar las grietas en tu casa

Bien, una vez atajada la causa, podemos proceder a reparar el efecto de la lesión, es decir, las grietas en sí mismas. Para ello, existen también varios procedimientos.

De cara a decidirse por uno de ellos, tu arquitecto tendrá que tener en cuenta distintos factores: el espesor de la grieta, si se trata de un tabique o de un muro de carga, o el material que constituye la fábrica afectada.

En función de dichas variables, en Nanoim, por ejemplo, seguimos tres métodos distintos: la sustitución de los elementos constructivos afectados, la inyección de morteros o productos químicos especiales, y el cosido o grapado de la grieta.

Sustituimos los elementos afectados

Este procedimiento consiste en cambiar todas las piezas rotas. Para ello, debemos eliminar y sanear las piezas afectadas y las necesarias de su entorno para facilitar el trabajo.

Aseguramos el enjarje (trabado o enlace de varios esfuerzos), en toda la zona afectada por las grietas. Y logramos, por tanto, la recuperación del elemento constructivo.

Por ejemplo, en el caso de que estos fueran ladrillos, los nuevos deben ser iguales a los ya existentes. Su colocación se debe hacer recibiéndolos en toda su superficie con mortero igual al del resto de la fábrica.

Para que se acomode bien a las juntas, conviene que tenga cierta plasticidad. Evitaremos, en cualquier caso, los morteros demasiado ricos en cemento por su falta de flexibilidad.

Inyectamos morteros u otros productos

¿Una segunda técnica que empleamos para reparar las grietas en tu casa? Rellenarlas con mortero o mezcla de resinas.

Primero procedemos a limpiar lo mejor posible el interior o los lados de las grietas. Lo podemos hacer de forma manual o con aire a presión.

Si las grietas tienen un espesor muy reducido, abriremos previamente sus labios para facilitar el trabajo.

El mortero que inyectamos suele ser muy fluido. Y, por lo general, tiene componente expansivo y adición de resinas epoxi para mejorar su adherencia.

En algunos casos, puede ser suficiente el empleo de un mortero de cal. Caracterizado por una baja retracción y su gran plasticidad para adaptarse a la cavidad que debemos rellenar.

La inyección se puede realizar con jeringas especiales a presión si la abertura de las grietas lo permite. Si no, será necesario abrir unos orificios separados entre 20 y 40 cm., y colocar unas boquillas en los mismos desde las que inyectar el mortero.

‘Cosemos o grapamos’ las grietas

Se trata de un procedimiento complementario del método de inyección. Consiste en ‘coser’ (no de forma literal, claro), las dos partes separadas del muro o tabique afectado por las grietas.

Para ello, empleamos unos elementos metálicos de forma redondeada o plétinas de acero. También se pueden usar elementos de fibra de vidrio o de carbono.

Pero en Nanoim preferimos que sean de acero inoxidable. Así se evita que se generen procesos de corrosión en el interior del muro. O bien que reaccione con otros materiales incompatibles como puede ser el yeso.

Estas ‘grapas’ las debemos colocar de forma perpendicular a la grieta en rozas practicadas en el muro al efecto. Tenemos que procurar que no queden centradas con respecto a la grieta, si no al tresbolillo.

En Nanoim, sabemos que descubrir grietas en tu casa siempre resulta inquietante y te surgen las dudas. ¿Serán graves? ¿estará dañada la estructura? ¿qué debo hacer?

Esperamos haber respondido a todas ellas o, al menos, a la mayoría. Nuestro primer consejo, tranquilidad. No todas las grietas tienen por qué entrañar gravedad alguna. Y nuestra segunda recomendación es que contactes con un profesional. En ocasiones, una simple panorámica nos sirve para hacer un diagnóstico inicial.

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