Problemas de aislamiento térmico exterior se dan en cualquier edificio convencional incapaz de conservar la energía generada en su interior por muy aislado que esté. La diferencia de temperatura interior y exterior es culpable de la transferencia térmica a través de los cerramientos. Siempre la temperatura interior bajará hasta igualarse con la del exterior.

Los diferentes tipos de cerramientos constructivos muestran distintos comportamiento térmico y grado de aislamiento. Sin embargo, ninguno de ellos consigue evitar la salida de la energía utilizada para acondicionar el ambiente interior. Su capacidad se limita a controlar el ritmo con el que se pierde la energía y la única diferencia entre ellos radica en la velocidad con que pierden el calor.

Para solucionar el aislamiento térmico exterior de una manera eficaz y definitiva, Nanoim emplea un mortero hidrófugo, mineral y ecológico, que actúa como aislador y corrector térmico, además de proteger contra el fuego. Muy ligero y transpirable, está compuesto por gránulos de corcho expandidos y mineralizados que dificultan cualquier intercambio térmico. Además, su condición hidrófuga impide el paso del agua del exterior al interior de la edificación.

Tanto en obra nueva como en rehabilitación y fachadas ventiladas, su aplicación en los espesores convenientes sobre el cerramiento exterior es sumamente sencilla y en capa continua sin juntas. Su adherencia es excelente en cualquier superficie. Absorbe las deficiencias de la fábrica y crea un cascarón protector estable en el tiempo e inalterable ante las variaciones ambientales.

Una vez aplicado este mortero, la temperatura de la superficie interior de las paredes del edificio se incrementa, al menos, de 2 a 3 ºC en invierno. Se evita, así, la sensación de malestar provocada por la diferencia de temperatura entre la pared y el entorno, y favorece un ahorro importante en el consumo de energía.

Además y gracias a sus numerosos alveolos y cavidades, este mortero duplica el coeficiente de absorción acústica de un revoco normal. Entre los 500 y 1.500 Hz, es capaz de absorber el 75% de la energía de sonido incidente y emitir sólo el 25%. Se elimina así el problema de la reverberación y se mejora las características acústicas de los edificios.

Nanoim aplica también este mortero en interiores de forma compacta y uniforme, controlando en todo momento los espesores. Dada su excelente adherencia y cremosidad favorece que no quede ni un solo hueco por cubrir y unos finos acabados.