Problemas constructivos terrazas y balcones efecto de la metereologia

¿Problemas constructivos comunes a terrazas y balcones?

Publicado por nanoim | rehabilitacion de edificios, rehabilitacion de fachadas

Los problemas constructivos en terrazas y balcones son comunes. Vienen dados, normalmente, por la exposición continuada de estos elementos salientes de la fachada a las inclemencias meteorológicas (sol, cambios de temperatura y presencia de agua). En combinación con la falta de un mantenimiento adecuado.

Los problemas constructivos de terrazas y balcones son efecto del agua de lluvia, el viento y los cambios de temperatura entre el día y la noche. Estas variables meteorológicas hacen que los materiales de construcción se debiliten. Y provocan su progresiva fisuración o rotura, deterioro y desprendimiento.

La falta de mantenimiento de estos elementos salientes de la fachada de un edificio puede dar lugar a dos problemáticas básicas. Una, la obstrucción de los sumideros que recogen y evacúan el agua de lluvia. Y otra, el desarrollo de vegetación. Ambas juntas o por separado, provocan la consiguiente acumulación de agua.

En el momento en el que la terraza o el balcón no desaloja el agua en condiciones óptimas se inicia un ciclo infernal para sus propietarios o comunidad de vecinos.

Empiezan a aparecer los encharcamientos. Y como consecuencia de éstos emergen las humedades en el interior del edificio que, de no ponérselas remedio, pueden causar verdaderos destrozos.

Las humedades darán paso a las eflorescencias (cristales de sales de color blanco que se depositan en las superficies de terrazas y balcones), manchas, desconchados en la pintura y más a más.

En definitiva, tu vivienda y/o tu edificio desarrollará una serie de patologías difíciles de reparar con bajos presupuestos de gasto.

Problemas constructivos más frecuentes

Antes de abordar los problemas constructivos más habituales en terrazas y balcones, digamos que ambos se diferencian por su sistema constructivo.

Las terrazas suelen ser una prolongación del forjado. Mientras que los balcones suelen tener una estructura independiente del forjado a base de perfiles metálicos.

Las lesiones constructivas más reiteradas en terrazas suelen ser:

•Deterioro del solado o revestimiento del suelo.

•Fisuras en el canto o contorno del forjado.

•Menoscabo de la impermeabilización.

•Daños en la base de la bandeja.

Las patologías constructivas más repetidas en balcones suelen ser:

•Destrozos en el solado.

•Imperfecciones en la impermeabilización.

•Desgaste de la base de la bandeja.

•Oxidación de la estructura.

Problemas constructivos en terrazas

Las terrazas son elementos que se encuentran muy expuestos a la intemperie. Luego, sus revestimientos (baldosas de solado y enfoscado o capa de mortero que cubre cantos y caras inferiores) suelen sufrir mucha erosión.

Es usual su deterioro y la aparición de fisuras y/o grietas. Llegando, incluso, a producirse algún desprendimiento puntual que deja vista la estructura del forjado. Lo que provoca, a largo plazo, un deterioro del mismo.

Esto pone en riesgo la seguridad de los viandantes. Por ello, es uno de los apartados de reparación urgente más habituales que suele recoger la ITE o Inspección Técnica de Edificios.

También son problemas constructivos corrientes el deterioro de las baldosas del revestimiento del suelo (solado).

Con el tiempo y por la acción de la lluvia y los cambios de temperatura, se va perdiendo el sellado de las juntas entre baldosines. Y el agua termina filtrándose por ellas.

Ésto provoca que las baldosas se fisuren y levanten. Sobre todo, las piezas de remate de los bordes por ser las más expuestas.

El desprendimiento o rotura de estos elementos que, normalmente actúan como goterón o vierteaguas, provoca además que el agua resbale por el frente y la superficie inferior. Lo que conlleva el deterioro progresivo de los revestimientos.

La consecuencia última, el forjado mantiene en su interior un nivel de humedad dañino para su buena conservación.

Problemas constructivos en balcones

Como ya hemos comentado antes, los balcones son, normalmente, elementos independientes de los forjados de planta.

Con asiduidad, son añadidos de estructura metálica compuesta por perfiles y pletinas. Elementos frágiles que corren un alto riesgo de oxidación estructural.

En el caso de los balcones más antiguos, la estructura metálica es vista o bien se encuentra protegida por un enfoscado.

Su continua exposición a la intemperie penaliza mucho esta guarnición, de manera que es frecuente su fisuración y desprendimiento.

Y claro está, en el momento en que la estructura metálica queda expuesta, su deterioro por oxidación se hace más evidente.

Finalmente, es importante el grado o nivel oxidación de la estructura. Ésta puede llegar a corroerse, perdiendo sección y capacidad portante o de carga. Incluso, poniendo en riesgo el balcón o llegando a producirse su caída.

Éste es también uno de los problemas constructivos más comunes por los que se da una ITE desfavorable en fachada. Ya que se está poniendo en riesgo la seguridad de vecinos y peatones.

Conservación de terrazas y balcones

La única fórmula eficaz para una correcta conservación de terrazas y balcones es llevar a cabo un mantenimiento continuado. Este cuidado debe comenzar por una revisión anual, preferiblemente antes de la época de lluvias.

Los puntos claves de la edificación a inspeccionar son:

  • La estructura metálica vista, en caso de que exista.
  • El situación del enfoscado en bases y cantos, observando con celo si existen fisuras y/o grietas.
  • El estado de conservación del solado, prestando especial atención a las piezas que se encuentran en el borde.
  • La existencia de cualquier tipo de humedad en bases y cantos.
  • El mantenimiento de las barandillas metálicas y sus anclajes.

En caso de detectarse problemas constructivos en estos puntos, hay que tratarlos u solucionarlos de inmediato. Antes de que vaya a más en invierno y puedan suponer acciones u obras más costosas.

Nos referimos, por supuesto, a baldosines rotos, desprendimientos de pintura y/o parciales del enfoscado, presencia de humedades u oxidación de las barandillas.

La recomendación de Nanoim

La recomendación de Nanoim es prevenir y hacer estas revisiones antes de que empiece a llover. A poder ser, en verano.

En unas ocasiones, basta con repasar el estado de la pintura de las barandillas para evitar posible lesiones constructivas. Y en otras, es suficiente reponer los baldosines que se van rompiendo en el borde del balcón para evitar males mayores.

Un buen mantenimiento a tiempo hace que los problemas constructivos no vayan a más y se multipliquen. Su objetivo está en mantener en buen estado y durante mucho más tiempo los elementos salientes de la fachada objeto de este artículo.

Si no se actúa, seguro que las lesiones constructivas irán a peor, aumentando proporcionalmente el gasto de los tratamientos y reparaciones.

Gracias por leer hasta aquí. Si tienes dudas, ya sabes, déjenoslas abajo en ‘comentarios’. Y si no las tienes y te ha gustado nuestro artículo compártelo. Gracias.

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