La actividad industrial desgasta, daña y, en algunos casos, contamina los pavimentos industriales. Para el tratamiento de pavimentos industriales, en Nanoim, pulimos las superficies desgastadas o dañadas y aplicamos una disolución acuosa de nano silicatos de litio. Se trata de un agente densificante, consolidante, endurecedor y sellador de pavimentos nuevos o ya existentes de hormigón, terrazo y piedra natural.

Formulado específicamente para la realización de la nano cristalización catalizada, es capaz de penetrar hasta 10 mm en el pavimento, creando una red nano cristalina de silicatos insolubles. La solidificación se lleva a cabo por la reacción de ácidos silícicos y óxidos de litio. Esto mejora la resistencia al agua y contra los microorganismos y aumenta el aguante a la abrasión.

El producto ni contribuye a la reactividad álcali-sílice ni produce sales alcalinas o eflorescencias. No origina sudoración y conserva la transpirabilidad de la superficie tratada. Prolongando, así, la vida útil del pavimento industrial y ayudando a reducir los costos de mantenimiento. El tratamiento de pavimentos con esta disolución nano cristalizadora es muy simple. Dependiendo del tamaño del área de trabajo, el producto se puede aplicar con un pulverizador de baja presión. Requiere una única aplicación, aunque se pueden realizar más pasadas de 6 a 11 horas después, y no se hace necesario ni barrer ni aclarar.

En comparación con los tratamientos de silicatos comunes que requieren múltiples capas, no deja veladoras superficiales (película blanquecina o depósitos residuales). Tampoco se hace necesario el lavado, enjuague y la posterior eliminación de la peligrosa agua de lavado.

Pero Nanoim también lleva a cabo el tratamiento de pavimentos contaminados. Los casos más típicos, la limpieza y recuperación del suelo de gasolineras o talleres de mantenimiento y reparación de vehículos a motor, de empresas dedicadas a la fabricación de grasas y aceites tanto vegetales como animales, a la elaboración de perfumes y productos de belleza e higiene, o de pinturas y barnices.

Para descontaminarlos, primero extraemos los agentes contaminantes como todo tipo de hidrocarburos, lubricantes, aceites y grasas además de otras sustancias. Para ello, aplicamos un limpiador líquido concentrado y natural, puro o diluido en agua (máximo 50%). Este producto tiene un altísimo poder de penetración. Dependiendo de la permeabilidad de la solera, es capaz de traer a la superficie todo clase de hidrocarburos incrustados hasta 30 cm de profundidad.

Una vez que afloran a la superficie los elementos contaminantes, limpiamos la superficie con una especie de sepiolita o ‘serrín’. Descontaminado el pavimento industrial, lo tratamos con silicato de litio o nanotecnología del litio y la superficie de hormigón queda como un cristal y apta para trabajar sobre ella.

El silicato de litio penetra en el hormigón hasta 10 cm, dependiendo de la calidad de los áridos, y varía su composición molecular, endureciendo el hormigón hasta un 40%. Lo hace infinitamente más duradero, lo que reduce de forma considerable los costes de mantenimiento.

Además, no deja penetrar ninguna sustancia o líquido en los sustratos del hormigón, evitando manchas permanentes, y neutraliza también completamente la aparición de polvo. En definitiva, conseguimos brillo y protección máxima.