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Tipos de humedad que amenazan tu vivienda y sus efectos

Publicado por nanoim | eliminacion de humedades, humedades por capilaridad, humedades por condensacion, humedades por filtracion

Tipos de humedad, básicamente, hay tres: Por capilaridad, por condensación y por filtración. Otra cosa bien distinta son sus consecuencias, porque las hay de todas formas y derivaciones. Lo mejor es acudir a un profesional que localice el origen del problema, lo analice y trate de eliminar sus efectos siempre negativos sobre materiales, estructuras y personas.

La humedad es vapor de agua que está presente en el aire. Por este simple motivo, está presente en tu casa, en nuestra casa.

Así, cuando se produce una acumulación de ese vapor de agua, es cuando se pueden llegar a generar distintos tipos de humedad.

Unas afectan a tu vivienda de forma estética, otras a nivel de salubridad y otras a la de calidad de los materiales constructivos.

En Nanoim, creemos que puede ser de gran utilidad, primero, que sepas qué tipos de humedad pueden aparecer en tu casa. Segundo, qué consecuencias acarrean unas u otras en tu calidad de vida. Y tercero, cómo afectan en la resistencia y durabilidad de los materiales de construcción.

Deteniéndonos un instante en este último punto, es primordial que entiendas por qué es importante la cantidad de humedad que contienen los elementos de construcción.

Dos motivos:

  1. Cuanta mayor humedad contiene un material, menor resistencia al calor ofrece éste.
  2. En caso de helada, si el contenido de humedad es alto aumenta el riesgo de que la pieza afectada acabe desmenuzada por efecto del agua congelada.

Ahora sí, ¿qué tipos de humedad puedes encontrarte en tu vivienda? ¿Cuáles son sus patógenos o causas que la originan? ¿Cuáles sus efectos?

En función de su procedencia u origen, se suele distinguir entre: humedades por capilaridad, humedades por condensación y humedades por filtración.

Humedades por capilaridad

Las humedades por capilaridad son, desgraciadamente, un problema muy común en viviendas, plantas bajas o sótanos de edificios.

Se deben a que los materiales de la construcción absorben el agua del terreno a través de la cimentación o de los muros.

Esta humedad de la superficie es absorbida por los poros de la pared que actúan como conductos capilares. De este modo y en muy poco tiempo, afloran problemas que pueden derivar en obras mayores si no se tratan a tiempo.

Este agua embebida transporta sustancias salinas que al ascender se evaporan y cristalizan. Aumentan de tamaño.  Manchan suelos y paredes. E impregnan el ambiente de aire húmedo.

La gravedad de los desperfectos provocados por estos tipos de humedad depende de varios factores.

Uno de los más importantes es la cantidad de agua contenida en el subsuelo por efecto del nivel freático. Otro, el derivado de la saturación del terreno por agua de lluvia que no tiene cómo evacuar. Y finalmente, el causado por la rotura de las instalaciones conductoras de las aguas.

Los daños observados son paredes húmedas, pinturas abombadas y el desmoronamiento del revoco.

Pero, no sólo es importante el daño estético. También te verás rodeado/a en tu propia casa de un ambiente húmedo que no resulta nada saludable.

Es importante, por tanto, tener en cuenta también el deterioro que sufre el edificio.

Como ya hemos comentado, el agua que asciende por los muros suele contener minerales, sulfatos y cloruros. Y las sales disueltas, una vez alcanzan el exterior del muro, pierden el agua por evaporación depositándose en el revestimiento interior o exterior.

Aparecen, entonces y en forma de cristales, eflorescencias de color blanco.

Esto sucede durante en periodos estacionales. En invierno, el nivel de humedad aumenta. Los cristales de las sales depositados en el revestimiento se hidratan y expanden. Y provocan el desprendimiento de las pinturas y revocos de los muros.

Luego, cuidado. Si no se soluciona el origen de la patología y simplemente limpiamos, pintamos o volvemos a revocar, con el tiempo, los daños se volverán a reproducir.

Humedades por condensación

Las humedades por condensación se producen cuando la temperatura superficial de una pared es inferior al punto de rocío del ambiente.

De hecho, la condensación aparece cuando existe una diferencia mayor de 2 ºC entre la temperatura de rocío y la superficie fría (con aire en reposo).

Para identificar estos tipos de humedad, ¿en qué debes fijarte?

Puedes sospechar que se trata de humedades por condensación:

  • Cuando veas manchas oscuras con formas punteadas y sin un contorno definido;
  • Si siguen la dirección de la esquina del techo al suelo;
  • Si aparecen entre dos paredes, o ‘marcando’ un pilar o una viga;
  • Y si las encuentras en zonas poco ventiladas como detrás de muebles, cabeceros de cama, tras las cortinas.

Las causas que justifican su aparición suelen ser la mala o inexistente ventilación, la falta de calefacción y el aumento de humedad ambiental.

Por lo general, son humedades que se intensifican en invierno. Se ven en cristales y paredes con alto coeficiente de transmisión térmica.

Esto provoca un deterioro en las condiciones de habitabilidad de la vivienda y del edificio. Ya que proliferan las colonias de hongos que se extienden por las distintas superficies.

Las condensaciones se manifiestan en planos no absorbentes. Cristales, espejos, alicatados, pinturas impermeables suelen presentar las gotas que las delatan.

Pero, cuidado, hay superficies en las que no se aprecia cuando aparecen las manchas negras de moho en los revestimientos. Debido, sobre todo, a que las colonias de hongos se han formado en las zonas bajas de los muros, forjados y/o encuentros con las fachadas.

En las humedades por condensación también incide la ocupación de la vivienda. Cuantas más personas, mayor humedad (50/80 gr. de vapor de agua/h. por persona).

Igualmente, pueden sobrevenir por la utilización de estufas de butano que aportan una cantidad de agua al ambiente del orden de los 400/700 gr/kg. de combustible consumido.

Y cómo no, también, lavar y secar ropa en el interior de la vivienda y la escasa ventilación de los locales favorece su aparición.

Humedades por filtración

Humedades por filtración son aquéllas que se producen por el acceso de agua a través de huecos o grietas y que normalmente dan lugar a manchas.

Las filtraciones generalmente se originan como consecuencia de una falta de impermeabilización o por una  impermeabilización mal desarrollada.

En ambos caso, el agua pasa a través de fachadas, muros de contención y cubiertas. Asimismo, entre juntas constructivas de distintos elementos, por rotura de cerramientos o acabados y en lugares de paso de instalaciones.

El agua, presente en la tierra que está en contacto directo con los muros, se filtra a través de los mismos. Genera una serie de problemas en los materiales de construcción.

Y provoca el consiguiente daño a nivel estructural del edificio. Como, por ejemplo, fallos en las instalaciones eléctricas. Desprendimiento de los revestimientos interiores. Y, sobre todo, la entrada de agua al interior de la vivienda, creando un ambiente con humedades, insalubre y no habitable.

Las manchas debidas a estos tipos de humedad o escapes siempre marcan una línea de contorno. En cuyo centro, se sitúa la filtración o fuga.

Si la entrada está más generalizada, la forma de la mancha puede ser alargada. Los falsos techos pueden engañar acerca del punto de origen de la filtración o escape.

Lo mismo sucede con las conducciones de agua caliente. Estas últimas, al ir entubadas, pueden tener el escape muy lejos del sitio de la mancha.

También, las paredes alicatadas o forradas de materiales impermeables te pueden llevar a engaño. Ya que, al no poder salir el agua, va empapando la pared hasta la zona por la que pueda evaporarse.

En cualquier caso, es sumamente importante para solucionar el problema de humedades por filtración o escape determinar la zona de entrada o lugar del escape. No así el área de salida, que se ve fácilmente.

¿Las consecuencias más comunes de las humedades por filtración?

La degradación estructural, la oxidación del hierro, la disgregación del revoco, la entrada de agua y la formación de hongos y moho, creando un ambiente insalubre para las personas.

Especialistas en todo tipos de humedad

En Nanoim, estamos especializados en el tratamiento y eliminación de humedades en viviendas y edificios tanto residenciales como de obra civil. Para ello, empleamos técnicas innovadoras y nanomateriales (materiales constructivos desarrollados a base de nanotecnología), altamente eficaces y que ofrecen resultados casi definitivos.

Previamente a cualquier acción a desarrollar, realizamos un estudio de la patología que se nos presenta. De este modo nuestra arquitecta propone el sistema de eliminación de humedades o impermeabilización más adecuado a los tipos de humedad a enfrentar.

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